Todo empezó con una persona

Deja las etiquetas nació a partir de las vivencias de una persona. Hemos crecido rápidamente hasta convertirnos en un movimiento internacional y una red de rescate para miles de personas en todo el mundo.

El inicio de esta historia
2005

Nacimiento

Después de 10 años de aguantarse y hablar con sus maestros, Liam Hackett, solo en su habitación, recurrió al Internet y publicó sus experiencias tras haber sufrido bullying. Escribió sobre el terrible acoso verbal y físico que había vivido, y también contó que hace poco había estado hospitalizado a consecuencia de un ataque a manos de un grupo de compañeros de su escuela. En menos de 24 horas, cientos de personas también publicaron sus propias experiencias con el bullying.

2006

Primeros pasos

Con el tiempo, Liam encontró su propia voz y desarrolló la confianza en sí mismo para defender su convicción en la posibilidad de construir una sociedad justa, equitativa y sin ningún tipo de bullying. La comunidad virtual siguió creciendo con la participación de miles de personas que narraban sus experiencias. El movimiento creció y Liam abrió un perfil en MySpace dedicado exclusivamente a estos intercambios de vivencias y lo nombró ‘Ditch the Label’, que quiere decir Deja las etiquetas.

2007

Primer sitio web

Liam se dio cuenta del potencial de Deja las etiquetas y buscó orientación en la Cámara de Comercio de su localidad. Tenía 16 años y se convirtió en la primera persona menor de edad en recibir financiamiento en su localidad para desarrollar el sitio web de Deja las etiquetas. Aquel primer sitio tenía un foro y funciones básicas.

2012

Formación universitaria

Deja las etiquetas siguió creciendo de manera constante al tiempo que Liam iba a la universidad. En 2012, obtuvo la licenciatura en administración de empresas y de inmediato registró legalmente Deja las etiquetas para hacerla crecer hasta consolidarse como la organización que es hoy.

Pie de foto: captura de pantalla del primer sitio web de Deja las etiquetas.

2013

Primera alianza

Deja las etiquetas se asoció de manera oficial con Habbo, la comunidad adolescente en línea más grande del mundo, y empezó a proporcionar un pionero apoyo digital dentro de juegos, ayudando así a miles de jóvenes. En este año también se lanzó la ‘Encuesta sobre acoso o bullying cibernético’, reconocida internacionalmente como referente en tanto análisis de los índices y comportamientos del bullying cibernético.

2014

El año de la asociación

Los requisitos relacionados con los ingresos siempre habían impedido a Deja las etiquetas ser reconocida como una asociación no lucrativa. Obtener esta categoría era clave para recaudar fondos. Después de dos años de intentos, en marzo de 2014 Deja las etiquetas quedó oficialmente registrada como asociación no lucrativa en el Reino Unido.

“Nunca estamos solos. El Internet ofrece una eficaz vía para comunicarnos con otras personas. No importa qué es lo que te está pasando, por ahí hay alguien más con esa misma experiencia”.

Liam, pronunciando un discurso en Wembley Arena en 2016

Ver el video

2015

Seguimos aprendiendo y ayudando

En alianza con diversas comunidades en línea, como Habbo y The Student Rooms, y a través del sitio web oficial de Deja las etiquetas, se calcula que este año se ayudó a más de 180,000 jóvenes, principalmente en el Reino Unido.

2016

A la conquista del mundo

Después de un año de grandes éxitos en 2015, Deja las etiquetas anunció su intención de llegar a los Estados Unidos y México con el objetivo de ayudar a la cifra récord de 500,000 jóvenes que sufren bullying. En ese año también se llevó a cabo el lanzamiento de la Encuesta Anual sobre bullying 2016 en el Parlamento Británico, y se presentó la quinta versión de Deja las etiquetas, la más completa hasta ahora.

5 Datos sobre nosotros

1

Somos una asociación digital no lucrativa, es decir, la mayor parte de nuestro apoyo se lleva a cabo en línea y se integra a entornos auténticos, accesibles y cómodos para la gente joven.

2

También ayudamos a quienes actúan como bullies, porque somos conscientes de que el bullying es un comportamiento. Al igual que todas las conductas, tiene una causa de raíz y una manera de modificarla. El apoyo reactivo es importante, pero el apoyo proactivo es lo único que nos permite evitar que el acoso tenga lugar.

3

Todas nuestras intervenciones se basan en evidencias: constantemente recurrimos a los datos y la innovación para mejorar el apoyo que brindamos a los jóvenes.

4

No somos condescendientes ni paternalistas con la gente joven; por el contrario, empoderamos a la juventud con habilidades, técnicas y conocimientos para desarrollar la capacidad de resolver sus propias situaciones.

5

Hemos recibido numerosos reconocimientos por nuestra labor, campañas e investigaciones.